Irregulars

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Film corto que utiliza el tráfico de maniquíes para mostrar el tema de la emigración global.

La historia de 400,000 personas de África, Asia y Medio Oriente, que anualmente intentan regresar a Europa, es narrada desde una fábrica de maniquíes. Al principio parecía sacado de una película de suspenso. Sin embargo, el camino seleccionado para desarrollar la historia es uno curioso y, sin lugar a dudas, original.

Se trata de un refugiado en el proceso de migración, portavoz del grupo de maniquíes, que cuenta la historia desde su punto de vista. Con metas personales y profesionales que anhelaba cumplir, resume la crisis global de inmigración en sus propias y desgarradoras palabras.

El narrador experimenta la pérdida de identidad y la conversión de seres humanos en “seres anónimos” que me hizo repensar los ojos con que miramos esta situación.

La historia, digna de apreciarse con detenimiento, retrata las personas que huyen de la guerra, la persecución y la pobreza. Viven con miedo y preocupados por el futuro. Se convierten en testigos de la indiferencia y la ignorancia. Como los caminos por tierra se han interrumpido, abordan embarcaciones sobrecargadas y se enfrentan a un viaje peligroso, en ocasiones mortal, a través del Mediterráneo.

El filme de Fabio Palmieri es un reflejo de los refugiados y la realidad que protagonizan a diario. Seguramente, personas que experimenten estas circunstancias de primera mano se sentirán identificadas con la pieza. Sin embargo, la invitación a quitarse la venda de los ojos está abierta a todos.

Soy periodista, profesora y estratega digital. La pasión de poner una letra al lado de la otra, que me acompaña desde séptimo grado, me trajo a este espacio en el que comparto experiencias y vivo las de otros virtualmente. Me emociona leer e imaginar distinto.

OPINIONES

Lillian E. Agosto

Soy periodista, profesora y estratega digital. La pasión de poner una letra al lado de la otra, que me acompaña desde séptimo grado, me trajo a este espacio en el que comparto experiencias y vivo las de otros virtualmente. Me emociona leer e imaginar distinto.