Tenemos que hablar: Hussain y la educación (3ra parte)

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Tenemos que hablar, cara a cara, y separarnos del echo chamber brutal en el que nos encontramos día a día. El desafío es sentarse con un desconocido, y enfrentarnos a esos prejuicios que hemos desarrollado de modo viral.

Aquí, comparto con ustedes el tercer, y último, capítulo del relato de Hussain, (oriundo de Arabia Saudita), donde me cuenta sobre su fe, y su sueño americano.

‘Ahh, está bien. Ahora puedes hablar en inglés …’

Según Hussain, la educación no solo es importante en su familia; también es una parte importante de su fe. “Los profetas nos dijeron que la educación es lo más importante, no solo en lo religioso. La educación es el poder que te ayuda a crecer. Todo se ha ido y la educación es todo lo que tienes. Tengo esta idea de completar mis estudios. Cuando crezca, quiero ser médico, quiero ser ingeniero, no quiero ser normal. Especialmente, la atmósfera para mí fue un aliento”.

Hussain

No vino solo por su educación académica. “Vine a encontrarme. Cuando viajas, especialmente solo, piensas mucho en ti mismo, por lo que Estados Unidos no es solo una educación académica, sino me habló de mí y de la vida social. Cuando volví a casa, mi madre me dijo: ‘Oh, ahora eres un poco diferente.’ Tengo mi propio carisma ahora”.

Hussain Alabdullah

Para llegar a Estados Unidos, Hussain tuvo que participar en un programa de inmersión en inglés en Oklahoma. Pagado por el gobierno saudí, lo colocaron en una casa cristiana, y no estaba seguro de cómo sus miembros reaccionarían a su práctica religiosa. “Algunas personas dijeron: ‘¡Coma con nosotros!’ Dije: ‘No, gracias, estoy ayunando’”, explicó, refiriéndose a la práctica islámica del ayuno durante Ramadán.

“Pensé que era difícil la primera vez. ¿Cómo voy a decirle a la gente que soy musulmán y estoy ayunando, y rezo todos los días? Fue difícil para mí, pero pensé que iba a ser más difícil de lo que fue. Descubrí que la gente está muy familiarizada con eso. Ellos saben, tal vez, muchas cosas sobre el Islam”.

Hussain Alabdullah

Para otros en el círculo de Hussain, la transición no fue tan fácil. “¿Conoces a Luisiana?”, pregunta. “La gente enfrenta muchos problemas allí. En los últimos dos años, uno de mis amigos fue asesinado por eso. Porque él es un musulmán. Él se alejaba y algunos, no sé, chicos locos, le dijeron: ‘Eres un …’ Conoces a los árabes, lo conoces de su cara. Entonces le dijeron, ‘Eres árabe. Eres un terrorista.’ Él dijo: ‘No …’ Pero entonces, lo mataron. Esto es normal. Pero para mí esto no es normal”.

Hussain no le responde a los haters, sabiendo que él no está cambiando la mente de nadie a través de pequeños argumentos callejeros, y elige alejarse. Más bien, cuando le pregunto qué cree que es importante que los occidentales sepan sobre su país, él responde: “Comencemos con lo religioso. Muchas personas no entienden cuál es el camino, cómo vivimos con cosas religiosas, dicen que nos obligan. La gente en otros países nos ha dicho: ‘Oh, estás obligado a hacer tus cosas religiosas allí.’ Porque sabes, rezamos cinco veces al día, y ayunamos, tenemos Medina, La Meca. Algunas personas dicen que te obligan a hacer esto, y esto es lo que debilita a muchas personas en Arabia Saudita. Eso no está bien. Disfrutamos nuestra vida mientras practicamos estas cosas. De hecho, si no hacemos esto, sentimos que somos más débiles. No podemos practicar nada sin esto”.

House of Allah

House of Allah

Por eso, titubea cuando le pregunto si quiere regresar a Arabia Saudita, cuando termine su carrera: “Para mí, esta es una pregunta difícil. Para mí, quiero trabajar aquí en los Estados Unidos, pero no quiero pasar todo el tiempo aquí”. Hussain tiene su propia visión del sueño americano. Uno en el que se le permite aprender, tener nuevas experiencias y llevar esas experiencias a Arabia Saudita, donde finalmente desea criar a su familia.

Hussain Alabdullah

“Para mí, quiero criarlos en mi cultura, y en la cultura moderna”, me confió, “no me refiero a la cultura moderna, sino la más común. Porque ahora si no tienes inglés, vas a sufrir mucho. La realidad es que si no tienes inglés ahora, es muy diferente”. Las grandes corporaciones sauditas, como Saudi Aramco, la compañía estatal de petróleo y gas natural, pueden ofrecer salarios considerables a sus empleados, e incluso ofrecen pagar grados universitarios en otros países, pero se necesita una prueba de alfabetización en inglés, en la mayoría de los casos, para recibir ofertas tan lucrativas.

Hussain siente que sus habilidades en inglés son lo suficientemente buenas para una carrera en la industria energética saudí. Además, está contento de que ya no tenga que leer los subtítulos en árabe para las películas estadounidenses. Según él, es común que los jóvenes saudíes intercambien el inglés y el árabe, aunque la mayoría de la gente solo conoce palabras de canciones o frases populares. “Mezclamos entre árabe e inglés. Algunas palabras en inglés y algunas en árabe. Es gracioso, cuando fui a casa, no pude hablar solo en árabe. Mezclé entre árabe e inglés. Mi familia decía: ‘Ahh, está bien. Ahora puedes hablar en inglés …’ Es difícil estar entre dos lenguajes, pero aún quiero usar un inglés moderno. Es gracioso en realidad. Yo digo: ‘Thanks’ mucho. Pero ellos saben las cosas básicas. Así que estoy contento de que entiendan lo que está pasando. En realidad, hablo mucho inglés aquí, así que la primera semana de vuelta sufrí mucho. La primera vez que volví en 2015, sentí: ‘I lost my Arabic!’”

Hussain Alabdullah

Según Hussain, la mayoría de las familias en su ciudad natal de Al Ahsa, una de las más grandes de oasis en el mundo, poseen granjas. A diferencia del diseño occidental habitual de los centros urbanos, las granjas se pueden ubicar en el centro de la ciudad y proporcionar alimentos a la familia que la posee. Durante siglos, los sauditas eligieron no vivir en ellos, sino que construían sus casas cerca. Por los últimos 20 años, más o menos, las casas familiares se construyen en estas granjas, un testimonio de cómo están cambiando las cosas. “No crecí como lo hizo mi padre. No me enfrenté a lo que mi abuelo se enfrentó, y mi padre. Ahora soy la nueva generación”.

Este es el tercero de una serie de tres artículos sobre Hussain.

Tenemos que hablar: Hussain Alabdullah (1ra parte)

Tenemos que hablar: Hussain y las mujeres (2da parte)

Fotógrafa y escritora con un interés de toda la vida en issues de identidad, y como estos influencian política publica. Su trabajo se centra en conocer la vida de individuos, las comunidades de donde provienen y la fabricación de su identidad. Actualmente es estudiante de ingeniería eléctrica en la Universidad Estatal de Colorado y miembro activo de Engineers Without Borders.

OPINIONES

Priscilla Mercedes Vázquez

Fotógrafa y escritora con un interés de toda la vida en issues de identidad, y como estos influencian política publica. Su trabajo se centra en conocer la vida de individuos, las comunidades de donde provienen y la fabricación de su identidad. Actualmente es estudiante de ingeniería eléctrica en la Universidad Estatal de Colorado y miembro activo de Engineers Without Borders.