La supervivencia de Puerto Rico depende de sus ciudades

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Recientemente le comenté a un amigo: “Oye, ¿sabes qué? Me gustaría que los puertorriqueños/as  en vez de emigrar a Nueva York o a Chicago, o a cualquier otro estado en los Estados Unidos, emigren a San Juan, o a Ponce, o a nuestras ciudades más densas”. Como consultor del sector público, siento que no hemos estudiado al detalle a cuáles lugares está migrando la mayoría de nuestra gente.

Esta tendencia no se ve disminuyendo, en lo contrario, está incrementando a nivel mundial. Entonces, me parece que donde deberíamos enfocar nuestros esfuerzos de crecimiento económico para atraer inversión extranjera y revertir el éxodo de capital social es en el desarrollo, fortalecimiento y organización de nuestros sistemas de ciudad y municipios. Este tema está completamente ausente en Puerto Rico ahora mismo.

Es una tendencia en crecimiento

Actualmente, mitad de la población mundial vive en ciudades. Se espera que para el año 2050, esta tendencia incremente a casi un 70%, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El famoso “white flight” de los 60 y los 70 en Estados Unidos, que trajo un desplazamiento de la clase trabajadora de la ciudad a los suburbios, ahora está a la inversa. Similarmente, este fenómeno está ocurriendo en otras regiones como en Europa, Asia, África y Latinoamérica.

Nuestra clase media y/o clase profesional, o los que están intentando entrar en ella, se están mudando a ciudades. Espacios como Nueva York, Orlando, Chicago, Denver, Miami, Houston, Bogotá, Medellín, entre otras. 

Se trata de una nueva economía

Esto está ocurriendo principalmente porque vivimos en una nueva economía. Los trabajos requieren de nuevas destrezas y ambientes laborales que fomenten la colaboración, la creatividad y la innovación.

Las nuevas clases trabajadoras están permaneciendo en la ciudad, donde existe una abundancia de esto. Es aquí donde quieren vivir, crear su hogar, hacer familia y envejecer. En fin, es en la ciudad donde reside ese nuevo capital social tan codiciado por las mejores compañías hoy día.

Pensemos tan solo en la reciente propuesta de Amazon HQ2, que requirió: áreas metropolitanas con un mínimo poblacional de un millón de personas, proximidad a aeropuertos internacionales, acceso a transporte colectivo confiable, localizaciones urbanas y proximidad a universidades, entre otras. Todas características intrínsecas de una ciudad. O la reciente movida de Adidas, General Electric y New Balance en establecer oficinas centrales en la ciudad de Boston.

Estos ejemplos definen una nueva realidad. El personal gubernamental que trabaja en estas ciudades está operando en un marco económico muy distinto a como era en los 60, 70, 80 y hasta los 90. Tienen una mayor responsabilidad e influencia sobre asuntos económicos que antes manejaba exclusivamente el estado.

La planificación tiene otro rumbo

El planificador urbano Jeff Speck, basado en Washington D.C., menciona en su libro “Walkability”, que antes el pensamiento “default” era: cuál es la estrategia económica como estado o país que fuera a redundar en una ciudad o comunidad agradable donde los trabajadores quisieran vivir o establecer su negocio. Es decir, la estrategia económica giraba alrededor del estado y dictaba el entorno físico y la calidad de vida.

 

Ahora, según Speck, la estrategia es a la inversa: cuán agradable es la ciudad. Cuán bien funciona el transporte colectivo de la ciudad. Cómo responden los servicios gubernamentales a la ciudadanía. Cuán seguros y bien diseñados y alumbrados están los espacios públicos o parques de la ciudad. Cómo es la calidad de la oferta gastronómica, musical, cultural y artística de la ciudad. Cómo es la calidad de la educación. Cuán fuertes son las instituciones públicas de la ciudad. Cómo es el ambiente de negocios y laboral, entre otros elementos, que redunden en que yo, como compañía quiera invertir en tu ciudad.

¿Qué necesitamos para mejorar la planificación de nuestras ciudades? Se los comento en la segunda parte de este escrito.

Me considero un entusiasta de los negocios, la política pública y de la ciudades. Actualmente consultor. Puertorriqueño. Curse una maestría en Administración Pública con concentración en Asuntos Urbanos y Análisis de Política Pública de la Universidad de Northeastern en la ciudad de Boston, MA.

OPINIONES

Alejandro Manzanares

Me considero un entusiasta de los negocios, la política pública y de la ciudades. Actualmente consultor. Puertorriqueño. Curse una maestría en Administración Pública con concentración en Asuntos Urbanos y Análisis de Política Pública de la Universidad de Northeastern en la ciudad de Boston, MA.