Crónicas de un Rey

NBA

Es imposible ser objetivo cuando el odio corre por mis venas.

Sin duda alguna, él es uno de los jugadores más influyentes en la historia del NBA. Desde que sus Nike tocaron el tabloncillo a los 19 años y su tatuaje de “Chosen One” se veía por debajo de su jersey, todos sabíamos que estábamos viendo algo especial.

Tan especial como ser escogido por la ciudad que lo vio nacer y crecer, Cleveland. Una ciudad que la última vez que ganó, en cualquier deporte, fue en 1964.  Y que conste, no fue ni en basket, fue en fútbol americano, para ser más específico, los Cleveland Browns.  

El natalicio de los haters y el movimiento de los Mabrones

LeBron James le prometió un título a Cleveland y falló por 7 años, siendo derrotado por los Celtics y los Magic. King James se convierte en villano y se lleva su talento a South Beach, junto a su pana Dwayne Wade, y Chris Bosh. #MiamiHeat

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Aun así, no fue fácil para el Rey, ya que nuestro superhéroe Mayagüezano, JJ Barea, se dio a la tarea de aguarle el party a Miami. JJ y el equipo de Dallas derrotaron a los Heat en uno de los upsets más grandes en la historia de la NBA.

No obstante, LeBron vuelve a la carga y gana los próximos dos años y aunque no quiería mencionar la salvá’ de pellejo de parte de Ray Allen, LeBron se encontraba en el tope del mundo. Pero los viejitos de San Antonio le recordaron que es difícil mantenerse en la cima. Al nivel que se puso homesick y con un trabuquito más joven comenzó el segundo capítulo, esta vez en Cleveland. Recibido como el Mesías, nuevamente le da esperanzas a su ciudad natal y a su culto de Mabrones.

Luego, los Splash Brothers, Steph Curry y Klay Thompson, ambos hijos de ex-enebeístas, uno con una sonrisa Kodak y el otro con una confianza más grande que la de La Vampy, tomaron el NBA por sorpresa. Juntos destrozaron todo lo que se les atravesaba hasta llegar a las finales y enfrentarse al supuesto Rey por primera vez.

No les voy a mentir, jamás en la vida pensé que los Cavaliers ganaran un juego en esas finales. LeBron James se enfrentó a los Warriors sin su Robin, ni su Batichica. Se fue a cape, como diría Bad Bunny. Por consiguiente, los Warriors ganaron su primera sortija con Curry y Khlay.

Como si fuera poco, LeBron volvió al ataque con Kyrie, Love y el resto de su combo.  Llegó a las finales contra los Warriors, Volumen 2. Este año, Steph Curry fue nombrado el MVP unánime (primera vez en la historia). A su vez, los Warriors rompieron el récord de los Bulls de Michael Jordan, con 73 victorias y 9 derrotas. Corillo, perdieron NUEVE veces nada más en el año. Bron tenía de frente al adversario más grande de su carrera, pero el Rey logró lo imposible y saldó su deuda con Cleveland. Ganó el primer título en la historia del equipo.

Sin importar en qué lado de la historia estás, si eres hater, Mabrón, eres de los que va para darse las Coors Lights mientras ven el juego, ese día fue impresionante. No les voy a mentir, aunque el equipo de Lebron ganó, como fan del deporte, me dio taco ver a este caballero lograr eso. No sé si era mi odio buscando salida por mis ojos o admiración. Simplemente es impresionante ver lo que sucedió ese en esa serie. Perdiendo 3-1, el tapón, el triple de Kyrie Irving y su famosa frase, “Cleveland, this is for you!”, nosotros los haters esperábamos ver a LeBron James en el tope y hasta estábamos ready para soportar las restregás en nuestras caras. Lo que nos esperaba era la cantaleta de que su supuesto Rey era el mejor de los tiempos y que no solo terminaría con todos los récords, sino que también terminaría con más sortijas que Kobe y Jordan. #BlahBlahBlah 🙄 

Para nuestra sorpresa, Kevin Durant estaba velando güira y aprovechó la gran oportunidad de unirse al equipo con más victorias en la historia de la NBA, con el único MVP unánime y con la mera intención de destronar al Rey. Así que, mi admiración por el Lebron se fue en Stand-By Mode y vi cómo al año siguiente partieron al Rey con gran facilidad.

Pensé que la tercera sería la vencida, ya que Kyrie Irvin, el Robin de LeBron James, le pidió el divorcio y se fue a Boston. Volver a ver a los Cavaliers vs. los Warriors era lo menos que esperábamos. ¡Pero la saga continúa, mi gente! Esta vez un equipo de LeBron James, remendado a mitad de temporada y los mismos Warriors siguen regalándonos momentos históricos, como el #JRSmithChallenge.

Abajo 0-3. No cabe la menor duda de que LeBron acoplará sus tropas y jugando en casa, le darán batalla a los Warriors.

Sin duda, no hay mejor lugar para ver este cuarto partido que en el Eco’s Sports Park. Durante el evento Sixth Man NBA Fest, estarán presentes JJ Barea, el héroe de los haters, Dikembe Mutombo, el que por codos tiene dos cortafríos y nada menos que “The GloveGary Payton. No digo que los jugadores de ahora son soft, pero me encantaría ver a uno de los mejores trash talkers de la historia dejándole caer to’ el peso’ a los de la nueva escuela. Y para los que no son tan fans del NBA, don’t worry que PJ Sin Suela, La Tribu de Abrante y Los Chinchillos del Caribe te pompearán con su música. #ThisIsAWinWinSituation

Si te molestó mi ráfaga de odio, te invito a que comentes. Estaré pendiente para debatir. Si estás de acuerdo, dale share y odiemos juntos como buenos haters que somos. #MambaOut

 

Dad of MandyRockStar, from El Cortijo, Bayamón, graduated from Full Sail University in Sports Marketing & Media, founder of The SpikeNet, living in ATL. Passionate about sports, music, movies, politics, Barsa, Lakers, Yankees and Steelers… #MambaOut #GadgetSense

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