Sebastián .Otero: Lírica y complicidad

Sebastian .Otero

Sebastián .Otero es un apasionado de las letras y del análisis antropológico de nuestra cultura puertorriqueña. Es violinista, rapero, cantautor y productor de tan solo 22 años, que representa una nueva cepa de artistas alternativos. No solo exige un espacio dentro de la música local, se perpetúa como un performero multimediático con presencia en Puerto Rico y Estados Unidos.

Su trayectoria va a pasos acelerados, su música hace compás perfecto entre sus líricas y la complicidad de sus músicos. En entrevista desde Arrope en Río Piedras, compartí una grata conversación con él justo antes de emprender viaje a terminar su carrera universitaria.

Sebastián Otero

Ensayo desde Casa Fantasmes- Foto por Roz Mártir

Durante la búsqueda de tu identidad y tu sonido auténtico, ya sea en tus viajes o en tus presentaciones musicales, como buen cantautor que eres… ¿Tienes un cuento que quisieras compartir?

Tengo un gran cuento. Conocí a este cantautor y rapero cubano, llamado Kamankola; lo conocí por un compañero de clases, quien me lo presentó. Desde que lo vi me gustó su música. Al conocerlo y sentir su honestidad, conecté con él. Un día anunció estaría tocando un show en un negocio que se llama “La Bombilla Verde”, al final del show me presenté y me ofrecí con violín en mano, le dije: “mas que nada quiero ser tu amigo”. Intercambiamos números y de la nada, en una semana, me llama y me dice que tenía un show en un pueblo llamado San Cristóbal, que si quería unirme a ellos.

Recuerdo era miércoles, decidí no ir a clases y tomar rumbo al llamado del show, me fui en una guagua escolar que no tenía asientos, eran dos tablones en madera en cada esquina. Me encantó la experiencia, entraba y bajaba el verdadero pueblo cubano; todos saliendo de la capital de la periferia, cargando gallinas y verduras y nosotros tomando ron cubano y compartiendo un buen rato.

Sebastián .Otero y Kamankola

Sebastián .Otero y Kamankola

Antes del show me dicen que para presentarme dirían en tarima que era yo era proveniente de Holguín. Entonces empieza el show, Kamankola hace introducción en tarima y me presenta ante su público. De pronto dice a viva voz uno de los miembros del grupo: “Fuerte el aplauso a Sebastián que viene de Holguín”, y yo no podía creer la sensación que automáticamente sentí en mi cuerpo, un temblor increíble.  

Al terminar el primer set, se me acercó una señora pidiendo una canción cubana y le dije que sí. Cuando acepté el reto, le mencioné al grupo que no me sentía cómodo con subir a la tarima nuevamente sin decir que yo era puertorriqueño. Al subir en tarima clarificaron que yo no era oriundo de Holguín, que era de Puerto Rico, la gente aplaudió sumamente emocionada.

Esa fue la primera vez en mi vida que tuve que negar mi nacionalidad. Fue un choque, tantas experiencias que se me dieron en Cuba al decir que era puertorriqueño hasta llegar a esa noche y sentirme incómodo y luego, cuando finalmente se pronunció mi identidad, fue algo mágico. Es un gran recuerdo. Interpreté en tarima “Verde Luz”.  Ha sido la versión más intensa que he tocado. Todo fue una hermandad muy bonita.

Foto por Mari Blanca Robles López

¿Cuáles son tus influencias musicales?

Entre varios, se encuentra primero Draco. Desde pequeño me ha gustado, es de mi mayores influencias en términos de diversidad musical. También me ha influenciado Jorge Drexler y Silvio Rodríguez y último pudiera mencionar a Carlos Varela, porque me gustan mucho las historias, para mí es de los mejores cuentistas en canciones.

¿De dónde sale tu intención de estudiar etnomusicología?

Surge por estudiar en San Ignacio, una escuela donde muchos estudiantes solicitan a Estados Unidos y nos preparan para eso. Cuando supe los costos de las universidades en el exterior, pues automáticamente me incliné a participar de un programas de becas, me orientaron de algunos y tomé la decisión de emprender.

Siempre he tenido diversos intereses académicos, vi a mis amigos músicos, me identifiqué con algunos y pensé que era una posibilidad. Me gustaba la idea de un currículo abierto. No pensaba estudiar música cuando solicité y cogí un curso de etnomusicología. Me interesaba la antropología y la literatura. Fue la primera pista de una posibilidad de estudio. Quería tener un lente más antropológico de lo que llevaba haciendo toda mi vida. Me pareció como una posibilidad real.

Sebastián .Otero

Foto por Mari Blanca Robles López

Uno se encuentra como persona constantemente, has tenido introspecciones en diferentes etapas de tu vida desde tus tiempos en la escuela (San Ignacio), tocando en la iglesia, en tu travesía en Cuba y la más reciente estudiando en la Universidad de Brown. ¿Qué encuentro has tenido personalmente desde Providence?

Yo creo que la comunidad artística en la Universidad de Brown, al ser tan sólida, nos apoyamos constantemente; todos queremos ser parte del proyecto que cualquier pana está teniendo. No hay dinero envuelto estamos creando y queremos crecer todos juntos. Todos son personas altamente creativas, estar viviendo en una universidad donde estamos 24/7 ahí, se convierte en un proceso en el que sin querer o no empiezas a dedicarle más tiempo a la música a componer  y escribir.

Es entender cómo funciona crear un colectivo, me siento feliz, me siento lleno, igual con muchas dudas, de lo que hago (mi propio proyecto) que es lo que quiero presentar. Estando en Brown y compartiendo con personas diversas que podamos coincidir y recibir comentarios que les guste lo que estoy haciendo. Me da fuerza a creer y dedicarle tiempo.

Sebastián .Otero

Foto por Roz Mártir

¿Qué complicidad has sentido con los músicos boricuas de tu generación?

No había tenido la posibilidad de conocer la escena desde el lente de adentro, estar inmerso, no mirarla desde espectador, hasta ahora que decidí regresar a Puerto Rico y tomarme un año.

He sentido complicidad con músicos de Misa e Gallo, gente como Émina, Beto Torrens. Tener esas mismas experiencias de crecimiento que tuve allá, acá y tener ese paralelismo. Creo que la gente está bien dispuesta a creer en los proyectos, lo he recibido con el corillo que está tocando conmigo, les interesa lo que estoy proponiendo.

Poder estar en este momento en Puerto Rico es algo grande, luego de la crisis todos estamos dispuestos a ayudarnos y apoyarnos en echar pa’ arriba el movimiento colectivamente.

Me hablaste del reto de tocar en La Respuesta. ¿Por qué es un reto para ti?

Pues estoy haciendo un intento porque no sea una noche en donde hay equis cantidad de músicos en tarima, estoy tratando de que sea un espectáculo. Estoy creando una escenografía con mi hermana, asuntos de vestuarios. El público podrá ver un intro en video del EP bajo un aspecto performático. Quiero que la gente se sienta cómoda, que puedan recordar la noche. Igual, siento presión porque últimamente la gente se me acerca a hablarme de mi música y de cómo alguna canción le ha impactado o decirme le gusta mi letra, eso de saber que mis canciones ya salieron de mi círculo de amistades y que tenga un significado especial para alguien es algo saludable.

Sebastián .Otero

Foto por Roz Mártir

Siento la presión de que mi proyecto es autogestionado, trato de cubrir todas las bases. Es una versión genuina y cerca de cómo soy como persona, al final está mi cara y mi nombre; quiero que las cosas queden bien.

¿Cuáles son tres temas que te apasionan ahora mismo? De esos que cantas cuando estás guiando o tarareas sin darte cuenta.

El primero es “Buscando mi verdad'” que no ha salido aún, que es el nombre del EP. Es un tema que define en el momento que me encuentro. También “Memoria fragmentada” y “Hazme girar”, son los más presentes.

¿Con qué inspiración regresas a Providence?

Regreso con el deseo de poder mirar más distante estos meses, poder discernir y ver qué funcionó y que no, qué pasos debo seguir. Voy inspirado a terminar mi carrera, me ha hecho falta estar en el ambiente universitario y terminar algunos proyectos. Tengo un gran deseo de seguir creando, para cuando regrese presentarme y mostrar musicalmente cómo este año me impactó a mi y a todo Puerto Rico. Un año que realmente hizo un giro en la historia del país, aún no sabemos cómo la vamos a analizar de aquí a diez años, creo que es uno de los puntos más importantes.

Editor en Jefe del contenido que le estas prestando atención. Soy un provocador del Caribe nacido y criado bajo la Buena Vibra, actualmente viviendo en latitud perfecta. En ocasiones conocido como Encuentros Casuales.

OPINIONES

Emil Medina

Editor en Jefe del contenido que le estas prestando atención. Soy un provocador del Caribe nacido y criado bajo la Buena Vibra, actualmente viviendo en latitud perfecta. En ocasiones conocido como Encuentros Casuales.