El Hombrecito llegó a Puerto Rico

El Hombrecito

Dicen que todo nació en la calle Conde, en el año 2009, justo en la Zona Colonial de Santo Domingo, República Dominicana. Fue el primer encuentro de conversación que perseguía la idea de musicalizar varios poemas de Homero Pumarol y Frank Báez.  Así comenzó El Hombrecito,un colectivo de música experimental que trabaja composiciones basadas en la mezcla de la música y la poesía, altamente influenciadas por su esencia caribeña y dominicana.

El Hombrecito. Foto suministrada.

Para entender con mayor claridad lo que representa el proyecto, basta con darle oído a sus tres producciones musicales que han logrado a través de sus nueve años de trayectoria. Conversamos con los integrantes de esta agrupación sobre su esencia, su presente y su futuro. De esta conversación, podemos decir que derraman su pasión por las letras, la música, el diseño, la publicidad, la curaduría, la producción, en fin, por el arte.

Foto Suministrada

Una mezcla de colaboraciones y relaciones entre talentos dominicanos, fue punto de partida para el nacimiento de este junte. “Nosotros hemos trabajado en publicidad de una forma o de otra. Somos muy amigos, y la publicidad nos ha servido como un canal. A partir de un momento empezamos…a hacer unas cosas con la poesía y con música, era mucho más improvisado, y de repente, después de un tiempo, haciéndolo decidimos darle forma a la idea”, dijo Homero Pumarol, quien escribe principalmente las letras de las composiciones junto a su colega el poeta Frank Báez.

Homero Pumarol

Homero Pumarol, foto por Harold Castillo

“Al principio tal vez era solo el tema de llevar los poemas a la música, o sea la música acompañando el poema. Pero después que comenzamos y grabamos el primer disco decíamos ya no son poemas con música, ya es una tercera cosa, no sabíamos si era una canción… dijimos no perdamos tiempo de tratar de buscar una definición”, dijo Ángel Rosario, otro de los integrantes de la agrupación.

Fernando Soriano

Toda historia tiene su bagaje. En este caso, el nombre de este colectivo nació de una participación en el Festival de la Montaña, en el que, nos cuentan que había un mural, con varias imágenes, una de ellas de Jesucristo. Al pie de esa figura, había un muñequito chiquito, lo que inspiró el nombre El Hombrecito.  “Al ver el muñequito, era como un poema, y así nació el nombre… Representa el concepto de lo que hacemos… al final el hombrecito es como el proceso, todo el mundo trae cosas a la mesa y la idea no es de ninguno, al final es de “el hombrecito”, abundó Rosario.

Ángel Rosario

La pasión que siente el grupo de músicos y escritores, son pieza clave para conectar con la cultura, contando historias con las que cualquier persona pueda identificarse. “La razón por la que hacemos esto no es para ser popular, es por qué nos gusta lo que estamos haciendo y disfrutamos de la gente que nos rodea en el proceso”, dijo Fernando Soriano, quien trabaja junto al grupo.  “A nosotros nos mueve esa cosa de no tener fronteras, un colmado puede ser un venue tan interesante como un stage de un festival de Estados Unidos, porque al final, para nosotros el colmado no es un venue, es un espacio que tiene un concepto auténtico”, añadió Rosario.

El Hombrecito

Foto suministrada

Entre las canciones de la autoría de este grupo, se encuentran dos preferidas que marcaron los inicios de su trayectoria. De su primer disco, Jack Veneno ha muerto es un texto de Homero, que destaca la vida de un luchador dominicano, texto publicado en el año 1999. Inspirada en una melodía de la infancia que escuchaban en la trasmisión de la lucha libre, determinaron que los blues, era el género perfecto para darle el feeling a la historia.

La Marilyn Monroe de Santo Domingo es otro de sus temas más populares. En este caso, nace de un poema escrito por Frank Báez, integrando la bachata, el metal, la música clásica, entre otros instrumentos.  Surgió de la manera de los ensayos, del jammeo.  “Tiene sentido que sea una bachata”, mencionó Soriano.

Un nuevo disco está asomándose como cuarta producción. Fin de la transmisión es la nueva propuesta que ya se comenzó a difundir a través de diferentes plataformas digitales.

Recientemente, el grupo visitó la Isla como invitados de El Festival de la Palabra en el cual participaron del conversatorio “El Verso hecho canción” y presentó su concepto musical, también catalogado como spoken word o palabra hablada. Actualmente, la Escuela Cinematográfica de la Escuela de Diseño Altos de Chavón, está trabajando en una serie documental que utiliza su música y trayectoria. En el futuro, les gustaría colaborar con Tego Calderón y Draco Rosa.

*En la entrevista estuvieron presentes Marino Peña, Homero Pumarol, Fernando Soriano, Ángel Rosario y Juan Carlos Ariza.

OPINIONES

Migna Liz Cruz

Relacionista profesional. Amante de la bohemia y el vino. Not a morning person. Con una indiscutible pasión por la música y un alter ego bien cool llamado Irene.