Luis González y su complicidad con la luz

Cartagena como punto de encuentro.

Cartagena de Indias es una ciudad rodeada de murallas ubicada en el Mar Caribe que baña el norte de Colombia, con atardeceres que adornan cada adoquín y balcón que la compone. Sus playas son el reflejo de la luz del alumbrante sol caribeño y sus noches se convierten en una repetida pasarela de seres nocturnos con intensas miradas y pasos firmes. Transitar sus calles es un acto de recordación sobre la presencia española en el Caribe, que acelera tus sentidos a encontrar cualquier rincón como refugio para conversar sobre su historia.

En un reciente encuentro casual en la Galería del Arzobispado, un espacio brillante para la cultura de la ciudad, conversé junto al fotógrafo Luis “Lucho” González sobre su obra que propone la cotidianidad de la ciudad desde una visión en donde la luz, parece ser la protagonista. 

¿Qué representa Cartagena de Indias como residencia artística?

Cartagena es una ciudad con una riqueza visual inmensa. Cuenta además con una luz única que se da por su ubicación geográfica y su misma estructura arquitectónica.  

Foto por Luis González

Muchos desconocen la amplitud de la esencia caribeña en países por Latinoamérica. ¿Cómo el Caribe se manifiesta en las calles de Cartagena?

Si algo no podemos esconder los caribeños es ese ritmo musical que se lleva en la sangre, en el ADN. Yo creo que aún ante las dificultades o los faltantes que existan en estos pueblos, siempre hay notas musicales, melodías tristes o alegres, pero melodías. Llevamos por dentro esos tambores ancestrales, hay ritmo en casi todas las expresiones. Las mismas actuaciones imprecisas son notas bellamente discordantes. Y cuando uno piensa que la gente se ha quedado en silencio entonces se explotan en colores. Eso es muy Caribe.

¿Qué experiencia visual te provocan las calles de Cartagena que por consecuencia genera una identidad particular a tu trabajo fotográfico?

La luz es algo que me atrapa, la busco como si fuera una aliada, mi cómplice. Las calles de Cartagena tienen ese ingrediente que es fundamental para mí en las fotos. Luego la uno a los elementos que me parecen importantes para contar algo. Tengo la certeza que uno solo puede contar bien, y mejor que nadie, desde lo que conoce.

Sé que el inconsciente es determinante al momento de oprimir el obturador.

Foto por Luis González

La fotografía callejera en tiempos de inmediatez. 

La fotografía más allá de lo visual es una clara manifestación de la solución de problemas. Es como cuando un amigo llega a tu casa y te pide una conversación, te habla de cinco problemas; y al final sólo decides ayudarle con uno. Hay que llegar al rasgo emocional que le afecta para poder aportarle directamente a su problema. ¿Así es la fotografía un acto de selección?

Es totalmente así, tienes muchos elementos dentro de un cuadro y tienes que escoger que es lo que deseas vean los demás.

Es la vida, el sentir, el pensamiento. Si tu divagas en las ideas no concretas ningún resultado de nada y tú como ser humano tampoco. Hay que preguntarse: ¿Qué soy yo? Un montón de gente, un montón de historia, pero cómo la canalizo, ¿Cuál es el canal que tengo que usar? ¿Cómo utilizo todo esto que estoy viendo y sintiendo que tengo desde atrás en mi genética? Dentro de mi genética, si no, soy un reguero de cosas y un aguacero de ideas y ninguna concreta. Vamos a enfocarnos en la emoción.

Foto por Luis González

Puedo llegar a la conclusión que como fotógrafo has desarrollado un gran sentido hacia la contemplación.

Es dedicarse, por ejemplo, a mirar el agua, encontrar algo más allá como el reflejo. Por lo general, estás pendiente de otras cosas, la gente no se detiene a mirar cosas tan sencillas, sin precio. No tienes pagar discotecas o lugares caros para divertirte. Si tú puedes observar.

Nos falta mucha educación visual, no nos enseñan a mirar. Miramos porque sí, porque tenemos los ojos de frente, pero de lo contrario sería imposible.

Contemplar es algo delicioso, ver la lluvia mientras tomas un café o un ron. Pero lamentablemente no nos enseñaron a divertirnos así. No sabemos, tenemos que comenzar a aprender desde cero a ver las cosas más allá. Tenemos la capacidad de apreciar y no lo usamos.

¿Por qué le dedicas tiempo y espacio a la fotografía en tiempos en donde la inmediatez reina el contenido audiovisual?

La fotografía es arte pero también es comunicación y debemos entenderla como un documento importante para la información del futuro. La inmediatez si se entiende como oportunidad única para contar un momento irrepetible es importante, no así si se entiende como un elemento de consumo más.

Foto por Luis González

¿Sigues más la luz o la intuición?

Bueno, muchas veces lo he pensado. La intuición es como un relámpago, una ráfaga de luz interior. La luz es una guía infaltable para no perderse. En mi caso, como fotógrafo, ambos son indispensables.

Foto por Luis González

¿Crees en los encuentros casuales?

Yo creo que más que casualidad es que el universo se confabula para que las cosas se den. Cuando algo debe juntarse, cuando falta un eslabón, cuando falta la pieza del rompecabezas, se da la magia. Allí sucede ese bendito “encuentro casual”.

¿Qué legado visual quisieras dejar en Cartagena?

Hoy cuando miro las fotografías viejas de Cartagena tengo una información del ayer que nutre, que tal vez nadie más me hubiera contado mejor y agradezco a quien las hizo, porque me hace ese viaje de reversa en el tiempo. Es posible que mañana mis fotos puedan contar muchas cosas que serán desconocidas en el futuro. Por ahora me limito a contar  este tiempo que vivo.

Emil Medina y Luis González en Galería El Arzobispado

Editor en Jefe del contenido que le estas prestando atención. Soy un provocador del Caribe nacido y criado bajo la Buena Vibra, actualmente viviendo en latitud perfecta. En ocasiones conocido como Encuentros Casuales.

OPINIONES

Emil Medina

Editor en Jefe del contenido que le estas prestando atención. Soy un provocador del Caribe nacido y criado bajo la Buena Vibra, actualmente viviendo en latitud perfecta. En ocasiones conocido como Encuentros Casuales.